105 Viviendas, cap y casal para gente mayor en Glòries

Barcelona
2008

Se trata de un edificio mixed-use que consta de viviendas para gente mayor y dos equipamientos públicos.
Las 105 viviendas del edificio se distribuyen en tres bloques dispuestos en forma de abanico sobre un basamento de dos alturas que contiene un centro de salud y un casal de barrio. 
Respecto a la relación con el entorno se superpone dos estrategias distintas de forma urbana. Por un lado, el zócalo continuo del edificio se apoya en las alineaciones de la trama del Ensanche. Y por otro, los volúmenes de las viviendas dan continuidad a la secuencia de bloques aislados vecinos que responden a la avenida Diagonal. El esponjamiento entre las piezas es el necesario para que el espacio público se filtre entre los edificios y el suficiente para mantener la unidad global. El resultado es un conjunto que a pesar de su doméstica escala es capaz de dialogar con los altos edificios vecinos del Distrito 22@ y de convivir con el icónico protagonismo de la torre Agbar. 

 

Cada bloque dispone de 7 u 8 viviendas por rellano con un corredor central. La tipología de vivienda de alquiler para gente mayor consta de 40 metros cuadrados y se organiza mediante un núcleo central de espacio servidor que segrega un ámbito más privado para la ducha y el WC; mientras el lavamanos se sitúa en un espacio intermedio que se incorpora a una secuencia espacial, en la que la cocina, la habitación y la sala de estar se leen como un espacio continuo y flexible, conectados por una doble circulación.
El diseño de la estructura de hormigón armado de luces de 7,40 m garantiza que la vivienda esté libre de pilares. Los espacios se interconectan a través de puertas correderas de gran formato. Si están todas abiertas, el espacio fluye alrededor del núcleo. A medida que se cierran o abren puertas, el espacio se transforma.

 

El edificio mixed-use está dotado con un casal que permite a los usuarios mantener su círculo social y los vínculos con el barrio, dado que el sistema de adjudicación de la vivienda pública prioriza a los vecinos de la zona; y, a la vez, ampliarlo con la nueva comunidad en un edificio que dispone de múltiples espacios para la socialización. En la cubierta de cada edificio se sitúa la lavandería comunitaria, un porche cubierto donde están los tendederos y un patio solárium donde se prevé la instalación de huertos urbanos. A nivel de la cubierta del zócalo, cada edificio dispone de un espacio de relación conectado directamente con la terraza exterior y equipado para organizar talleres o actividades  impulsadas por los servicios sociales que gestionan el edificio. Esta terraza comunitaria, situada a la altura de la copa de los árboles y equipada con bancos, cumple una doble función: disfrutar de las vistas del entorno y permitir la integración de los tres edificios en una única comunidad de vecinos. Así, el edificio híbrido garantiza su integración en el entorno urbano y consolida el tejido social.
La reducida superficie de la vivienda social queda compensada por los espacios colectivos. Al tratarse de viviendas para gente mayor, los usuarios pasan mucho tiempo en la vivienda y en el edificio, de manera que los espacios comunitarios amplían y enriquecen la experiencia de habitar.