42 Viviendas sociales en Son Servera

Mallorca
2009

El edificio se articula para alinear­se a dos calles. De este modo, se reduce el frente de fachada para que adquiera un grano menor propio del tejido de casco antiguo. Esta operación genera dos vacíos en diagonal en las esquinas opuestas del solar. Se trata de dos patios limitados por una tapia perimetral que actúan como espacios intermedios de diferente carácter. Las cubiertas in­clinadas, las fachadas de huecos y las tapias de piedra de mares que extienden el zócalo del edificio, le otorgan un carácter capaz de inte­grarse y de dialogar con el lugar.

El edificio se desarrolla a lo largo de una pasarela, incorporando patios de luz en la zona central. Un cierre de lamas de hormigón blanco filtra el aire, la luz y la mi­rada hacia los patios de la parcela y permite la ventilación cruzada de las viviendas. El sistema de agregación traba las medianeras buscando la diagonal en planta.

La tipología de vivienda pasante busca la máxima distancia entre habitaciones para conseguir un mayor grado de privacidad y las une a través de un espacio articulado que configura ámbitos diferenciados pero sin perder la unidad visual mediante largas diagonales. Las zonas del comedor y del estudio constituyen es­pacios que por su proximidad a las habitaciones pueden incorporarse a ellas a través de grandes puertas correderas. La sala de estar y la cocina dilatan el centro de gravedad de la planta mirando hacia el exterior a través de dos terrazas. La disposición en diagonal de ambas recuerda, a otra escala el mismo mecanismo que organizaba los patios de parcela.

El edificio se escalona en el solar atendiendo a la pendiente del mismo. Las cubiertas inclinadas de teja árabe, las fachadas de huecos estucadas y las tapias de marés que extienden el zócalo del edificio, le otorgan un carácter capaz de integrarse y dialogar con el lugar sin recurrir a mecanismos miméticos.