Espacios verdes de Verdi i Mónaco

Badalona
2013

El proyecto debe atender a una doble escala. Por un lado, busca la continuidad del eje verde interurbano que desde el Besós une diferentes zonas verdes y plazas hasta conectar con los parques de Montigalà. Por otro lado, a escala local, tras cartografiar los vacíos urbanos y los usos que en ellos se articulan y detectar su estratégica situación respecto a las escuelas y las guarderías del barrio, se hace visible la necesidad de un área de juegos infantiles de distintas edades y de la dotación de mobiliario urbano que cualifique tanto las zonas de estancia como las de circulación.

El proyecto ofrece una solución de continuidad topográfica que acuerda las distintas rasantes del entorno sin ningún tipo de barreras arquitectónicas. Así, unos caminos diagonales se amplían para crear zonas de estancia. La topografía natural del terreno se modifica para acoger el programa propuesto. Dos dunas, tapizadas de vegetación: césped, tapizantes y arbustivas, aíslan del tráfico y cambian el paisaje a lo largo de las distintas estaciones; mientras que una suave depresión acota los juegos infantiles. El perfil de las dunas vegetales permite dejar en segundo término gran parte de la circulación viaria sin renunciar a una atmósfera de seguridad y control visual.

El salto topográfico del área infantil se resuelve con unas piezas prefabricadas de hormigón cuya geometría invita a utilizarse como banco, a la vez que estimula la imaginación de los niños para apropiarse del espacio público. De este modo, el límite elimina las vallas que separan niños de adultos en una solución integradora e intergeneracional. Los juegos que se proponen son colectivos, para potenciar la participación frente al juego individual; transparentes, para facilitar al adulto el control visual a distancia, y abstractos, para ser transformados por la imaginación infantil sin la concreción figurativa