Viviendas para jóvenes en Can Caralleu

Barcelona
2005

El conjunto se organiza en dos piezas apoyadas sobre una plataforma que salva el desnivel del solar. Se La plataforma genera una plaza de acceso a las viviendas, un espacio intermedio con vistas sobre la ciudad bajo el cual se aloja el aparcamiento. Una tapia conecta ambos edificios, delimitando el espacio comunitario. Mediante un mecanismo de pequeños retranqueos se matiza la proximidad entre edificios, impuesta por el planeamiento.

Se trata de 36 viviendas de alquiler para jóvenes de 40 m2, agregadas en una unidad de cuatro viviendas por rellano. La tipología se organiza mediante un núcleo central que aglutina los espacios servidores, mientras la habitación y el estar se leen como un espacio continuo y flexible.

El uso indiferenciado del espacio interior se traduce en la utilización de un único tipo de ventana. La protección solar sobresale del plano de fachada, arrojando sombras que generan una textura cambiante a lo largo del día. Como contraste, unas terrazas, cuyas sombras dan profundidad a la fachada, aparecen como filtro acústico en las tipologías más afectadas por el ruido del tráfico de la vía rápida. Cuatro grandes aberturas pautan la textura del edificio, asociando dichas terrazas en un doble orden que atiende a la mirada lejana desde la Ronda de Dalt.